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sábado, 29 de noviembre de 2014

LA MALDICIÓN EN EL CASTILLO DE LA BONDADOSA PRINCESA CRISTAL | CUENTOS DE PRINCESAS

Una noche de mucho frío, la Princesa Cristal salió de su gran castillo.

Por desgracia, había ocurrido una gran desgracia, puesto que una maldición se cernía sobre su palacio. Un mago con mucha maldad, en un acto de ira, maldijo el sitio pensando que los habitantes de la zona lo habían maldecido a él. Un desgraciado error que provocaría la destrucción del castillo de la bondadosa Princesa

La Bondadosa Princesa Cristal


LA MALDICIÓN DEL MALVADO BRUJO SOBRE EL CASTILLO DE LA PRINCESA CRISTAL. UNA ANCIANA LE AYUDA

Ella aterrorizada salió absolutamente sola por el pórtico principal en busca de ayuda. Cabalgó y cabalgó a lo largo de horas, hasta el momento en que se hizo totalmente de día. El caballo se hallaba exhausto, conque redujo el paso para reposar unos segundos, haciendo que que la Princesa cayera asimismo absolutamente agotada, quedándose dormida a lomos de su caballo. 

Una vieja y anciana mujer se aproximó, y la tomó en sus brazos antes que de que Bella pudiera caer completamente al suelo. Sin titubear un par de veces, la llevó a su casa que estaba cerca de allí, y la acostó en una cama a fin de que pudiera descansar mucho mejor. La mujer conocía a la perfección de quién se trataba, además de la misión de vida que poseía: resguardar a su pueblo de las malas energías y seres malvados. Por ello, la anciana debía ayudarla.

La chica durmió a lo largo de todo el día, hasta la noche siguiente. Cuando despertó miró a su alrededor, y pudo ver que se encontraba en una habitación extraña. Aquello la hizo sentir algo atemorizada. Al salir de allí, llegó a un salón donde pudo ver una hermosa mesa redonda con 2 tazas de té caliente, y en el centro, un plato con pastas recién horneadas.

De manera inesperada vio aparecer a la anciana, la cual acabó invitando a la muchacha a sentarse para compartir con ella unas palabras: "Querida Princesa Cristal, he de decirte que una terrible maldición ha caído sobre tu castillo, y todo ha sido por culpa de una traición. En tu séquito, hay una doncella, que si bien la considerabas una buena amiga, tan solo es una mal persona. Ella ha sido la culpable de tu desgracia, puesto que  contó al desalmado mago, una patraña sin tener piedad alguna. ¿El por qué razón lo hizo? Fue a causa de una envidia, ya que desea tener tu dicha y tu suerte, ya que ella jamás ha conseguido nada bueno en su vida, y la envidia la ha cegado por completo. Toma estas monedas mágicas y vuelve a tu castillo, busca a esta doncella y dáselas, verás como desaparece completamente, y la maldición acabará".

Bella agradeció enormemente el gesto de la anciana que había tenido hacia ella, y recordando bien sus palabras cabalgó intensamente de vuelta a su castillo. Al traspasar las murallas de la fortaleza halló a todos de sus ciudadanos, aparte de a su séquito, sumidos en una profunda y desconsolada tristeza.

El sitio se mostraba verdaderamente aterrador, puesto que todo se hallaba obscuro y sombrío, sin luz, pese a que en el exterior de las murallas relucía el sol. Todo aquello parecía como si una nube oscura y negra cubriese todo el castillo y los aledaños del mismo.


CRISTAL VUELVE PALACIO. DESCUBRE LA TRAICIÓN DE SU AMIGA Y DONCELLA

Se adentró dentro de su palacio y no dudó en buscar a la doncella que había traído aquella maldición. Tras mucho buscar la halló. Se aproximó a ella, y con grandes dosis de humildad le extendió su mano pagando con las monedas el servicio que le había proporcionado a lo largo de años. Si bien lo que de verdad le dolía a la Princesa Cristal fue aquella desconsiderada traición de aquella a la que había considerado amiga durante tantos años de amistad. Jamás se hubiese imaginado que la llegara a traicionar, y menos aún de aquella forma.

De pronto, ésta empezó cómo a desvanecerse ante sus ojos de forma casi mágica siendo transportada directamente a la gruta donde vivía el desalmado mago. Cada moneda tenía un poder: una la transportaría, otra le haría contar la verdad, y la última la transformaría en un paloma blanca a fin de que surcara el cielo por toda la eternidad.

De esta forma el castillo de la Princesa Cristal logró regresar a su estado natural, lleno de calma, belleza y paz. Ahora todos y cada uno de los habitantes eran de nuevo felices y por siempre jamás. Y Cristal agradeció eternamente la bondad de aquella anciana que le salvó la vida, e inclusive le devolvió al pueblo el bienestar que se merecía.

Copyright © LIDIA M.Y. | Ilustración Por Cortesía: MiwakoAogiry
Red de Blogs "GRUPOLM"

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